Ayunar de lo falso
El ayuno no se hace.
Es un no-hacer del ego que permite descubrir
cómo la inteligencia infinita lo sostiene todo.
La guía
El mapa breve. Los tres ayunos y cómo empezar sin método ni calendario. Para hoy mismo.
Gratuita. Siempre.

El libro
El territorio entero. Doscientos setenta y cinco años de casos con nombre y fecha, la fisiología de lo que ocurre cuando dejas de comer, y los tres grados que dejó escritos al-Ghazali: el ayuno del estómago, el de los sentidos y el del corazón.
Edición AKEYA · Amazon
La guía te enseña a soltar el plato. El libro, a soltar lo que comes sin plato.
En Red Contempla promovemos el ayuno
en tres sentidos.
El ayuno del estómago
No comer. Purificar el cuerpo.
El ayuno de los sentidos
Recoger los estímulos. Apartar los ojos
de lo que daña, la lengua de lo que hiere.
Dejar de ir hacia afuera para interiorizarse.
Purificar el cuerpo sutil.
El ayuno del corazón
Vaciarlo de todo, para que la Presencia Contemplativa
sea la identidad soberana.
«El que solo practica el primero
ayuna con el cuerpo, pero no con el alma.»
Al-Ghazali, siglo XII
Antes de nada
El primer peligro no es el que crees.
No es el hambre. Es el ego queriendo
apropiarse del proceso.
Convertir la purificación en logro.
La presencia en objetivo.
El ayuno en algo que él ha conseguido hacer.
Si aparece el que quiere contar cuántos días lleva,
ese no está ayunando. Ese está comiendo.
Y luego, sé consecuente con tu situación.
No fuerces lo que no tiene sentido forzar.
Nadie llega a ningún sitio por ir deprisa.
Por dónde se empieza
No se llama ayunar. Se llama descansar.
Dejar descansar al cuerpo dieciséis horas.
O prescindes del desayuno, o prescindes de la cena.
Cada cual elija.
Y lo que se come en esas ocho horas
no es una dieta: es un orden.
No te pide que llegues al final.
Te pide que empieces por arriba.
Todo lo demás está en la guía.

El desarrollo completo está en un libro.
588 páginas. Si quieres ir a fondo, ahí está.
Y está gratis en Kindle Unlimited.
Verlo en Amazon ↗El primero: no comer.
El segundo: no comer con los sentidos.
Y el tercero: no comerme a mí.
Gratuita. Siempre.